Carlos Gabriel tomó el avión de regreso a Oaxaca, una vez que se acomodó en el asiento presionó los párpados sabiendo que sus padres no se quedaron muy convencidos con la historia de aquel romance con la compañera de universidad. Inhaló hondo sabiendo que ese secreto no tardaría en descubrirse, entonces un escalofrío le recorrió la columna, al saber que Pau estaba en peligro. Se quedó pensativo un par de minutos y luego decidió que era momento de leer el diario que ella le encontró, y conocer