Por la mañana.
Paula María salió de la bañera del apartamento de Gabo, luego de tomar una ducha y colocarse la bata de baño de él, observó a Carlos Gabriel recostado, aún dormido y se acercó, depositando un cálido beso sobre sus labios.
Gabo se removió, y parpadeó al sentir el beso de Pau, entonces abrió los ojos, y sonrió.
—Te gusta madrugar —expresó estirando sus brazos.
Pau batió sus pestañas, coqueta y sonrió.
—Deseaba verte despertar —mencionó con cariño—, durante mucho tiempo esperé por