Paula María acababa de bañar a Gabito, estaba quedándose dormido, entre la calidez de los brazos de su abuela Ely, quien jugaba con el pequeño intentando ocultar la aflicción que la embargaba.
Carlos caminaba de un lado a otro, y miraba con impaciencia su móvil a cada instante, debido a que en Colombia el resto de la familia, esperaba noticias.
Alondra se acercó luego de haber hablado con Arnulfo.
—Perdieron la señal del rastreador que llevaban puesto —informó con la mirada cristalizada—, está