Apóstoles Misiones, Argentina.
Paula María no pudo evitar reírse.
—La abuela no es una bruja —aclaró—. A tu tía le encanta molestarla diciendo que lo es—. Lo más que puede hacer es aparecer cuando le conviene y desaparecer de la misma manera —indicó.
—Pero si la abuela te hace sentir mejor, podemos llamarla para que venga a jugar —mencionó Gabo, y sonrió—, era muy divertido jugar con ella. —Miró a Pau recordando sus años de adolescencia—, aunque le gusta hacer trampa —susurró bajito.
Angelito