Varkas miró a Adalmo. No necesitaron palabras. Adalmo tecleó rápidamente y sus ojos se oscurecieron tras las gafas.
—Ella tiene razón. El código de acceso utilizado para el sensor 4 fue el de Marco. El idiota pensó que yo no rastrearía mi propio código de respaldo.
Varkas salió del despacho como un animal sediento de sangre. Elena lo siguió, viendo cómo Adalmo ya estaba dando órdenes por el radio para cerrar todas las salidas del cuartel.
Encontraron a Marco en el patio trasero. Al ver a los do