(POV: Ishtar)
Dormir no debería doler.
Pero dolía.
En el costado, donde la garra me abrió sin permiso.
Y más allá del cuerpo… en un rincón que no sabía que podía arder.
Un punto ciego dentro de mí, donde el fuego no era luz ni calor… sino eco.
Como si algo se hubiese quedado adentro.
No una garra.
No un veneno.
Algo peor.
Una memoria que no era mía.
Me moví en la camilla, con cuidado.
La herida aún no cerraba del todo, y el vendaje apretaba con una presión que me anclaba a lo real.
El tec