PARTE SEIS: QUÉDATE A MI LADO
CAPÍTULO NUEVE
Una vez más el pesar de su corazón había sido parado por la paz que ella sentía de estar frente a sus hijos, aun sabiendo que ellos seguramente no la perdonarían.
Con una sonrisa en el rostro caminaba de un lado a otro por aquel centro comercial mientras a su lado caminaban dos de sus hombres. Ellos cargaban con todas las bolsas que ella había comprado hasta ese momento y que no era más que ropa de bebé y de niños de no más de diez años.
— ¡Oh