PARTE SEIS: QUÉDATE A MI LADO
CAPÍTULO OCHO
Unas semanas más. Unas cuantas semanas más y ella traería al mundo a dos pequeños ángeles que no tenía la culpa de nada. ¿Lograría ella al final quererlos como se quieren a los hijos propios? La verdad es que todo estaba por verse. Todo estaba por ser encontrado.
El día había llegado, las cosas cayeron de sus manos cuando sintió que no podía moverse más. En aquel rincón de la ciudad. Contando ella solo con su madre y con un amigo que había iniciado