Capítulo 78
Edward y yo le pedimos que se calmara. Le hablamos despacio, los dos a la vez, intentando que bajara el cuchillo, la situación era caótica y no sabíamos como manejarnos.
Catalina lloraba sin parar y repetía que no podía quedarse sin ese trabajo, que no tenía a dónde ir, que por favor no la echáramos así. Su voz estaba descontrolada y sus manos temblaban.
—¡No puede hacerme esto señora! —me decía mirándome a los ojos como si me acusara de todo lo que estaba pasando.
Edward dio un pas