Mundo ficciónIniciar sesiónUn minuto, dos… tres… Nina no pestañeaba, sentía que el corazón se le quería salir del pecho, pero al mismo tiempo era incapaz de hablar.
Jake estaba allí. No solo allí sino… ¡«ALLÍ»! a nada de ellos, con un jardín lleno de camiones de construcción.
—¿Qué…? ¿Qué estás haciendo aquí? —balbuceó y lo vio sonre&iacu







