Mundo ficciónIniciar sesiónLos dos días que siguieron fueron los más largos que Nina había experimentado en su vida. Conforme atravesaban las montañas la marcha se hacía más lenta, los caminos más escabrosos y después de un día entero de moverse entre todos aquellos baches, se sentían como un par de muñequitos de esos a los que le temblaba la cabeza.
—¡Odio la minería! —rezongaron a la misma vez ella y Jake, y s







