Mundo ficciónIniciar sesiónGritó.
No era como si tuviera otra opción.
Gritó porque en el mismo segundo en que aquel hombre dejó de controlarse, Nina sintió como si la hubiera embestido un huracán. Sintió cada centímetro de Jake invadiéndola, cada gemido, cada gruñido sordo mientras se abría paso dentro de ella. Caliente, recio, poderoso.
Y él se bebió aquellos gritos, uno a uno, aunque en el frenesí de







