Mundo ficciónIniciar sesiónNina se perdió en su boca, en sus brazos, en aquel olor a hombre experimentado y demandante. Algo dentro de ella le gritaba que debía pararlo, decir que no, poner al menos una estúpida excusa… ¿Pero cómo detener algo que ella misma quería?
Verlo llegar, saludarlo, todo el protocolo podía controlar eso; pero el hechod e que la tomara por sorpresa en la oscuridad de su cuarto la había desarmado.
Pasó los brazos







