Una verdad que duele.
La brisa era suave y Lass lleva una semana sin salir de su habitación, pero hoy se siente un poco más animada. Su vientre ya está grande y ha sido tortuoso al cargar el hijo de Vael. Si así como se escucha, lass ha rechazado su embarazo culpándose de traer un bebé al mundo sin familia.
Aunque no hace nada para lastimarlo, no conversa con él, ni siquiera muestra afecto de amor.
Mientras está sentada frente al lago, suspira y siente cómo su malestar mejora y alguien se sienta a su lado, era kamel