Capítulo 58

Aiden

Me sentaba solo en el comedor, con la larga mesa extendiéndose ante mí. Las velas ya estaban encendidas, sus llamas firmes. La comida permanecía tapada, enfriándose minuto a minuto.

Miré mi reloj de nuevo.

Habían pasado unos minutos desde que pedí a las criadas que fueran a buscar a Astrid para la cena.

No había transcurrido tanto tiempo, pero aun así sentía el pecho apretado. Había enviado a la criada a informarla, y esta había regresado diciendo que Astrid venía en camino. Sin embargo, la duda me carcomía. Últimamente, Astrid había sido impredecible. Distante. Fría donde antes era cálida.

No la culparía si decidía no venir.

Desde mi confesión, todo entre nosotros había cambiado. Ya no reía a mi lado. Ya no me provocaba. Apenas me miraba salvo que fuera necesario. Y cada vez que lo hacía, sentía que me estaba midiendo… y encontrándome deficiente.

Me recliné en la silla y exhalé despacio.

Tal vez debería disculparme de nuevo, pensé. Esta vez como es debido. No con medias palabra
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP