**3 meses después**
—¡Alexandeeeeeer! ¡Él bebé está en camino!
Todos corrían como locos por todos lados buscando médicos, ambulancias o algún medio de transporte para llevarme al hospital.
—¡Alexanderrrrrrr! —Estaba gritando desesperadamente, queriendo salir del dolor que me invadía.
Minutos más tarde, Mike había sido llamado por Alexander y tenía todo cubierto. Del médico al hospital y hasta me llevaba en el Ferrari sin importarle si estaban los padres de Alexander y hasta él mismo.
—Alexander