La cara de Andrea se volvió roja desde la nariz hasta la raíz del cabello. Si algo había hecho perfectamente bien Alexander era decirme que le ocurrió lo mismo que a mí y eso lo usaría en su contra.
—Supongo que lo dices por experiencia propia, ¿No? Así que dime, ¿Por experiencia lo dices? —Repetí nuevamente.
Andrea apretó las manos en puños, se paró erguida y asintió.
—Creí que no sabías algo como eso, no fue mi intención molestar…
—¡Claro que lo fue! No tenías por qué hacerlo sabiendo que pas