—Tendrás que acostumbrarte… no hay más que eso y ya lo he decidido.
—Piénsalo, ¿quieres? —Dijo Alexander mientras se tocaba la nuca—. Últimamente no me he portado mal en cuestión de fidelidad y tú lo sabes bien, no deberías alejarte de mí por eso. Ahora bien, si es por la atención al niño, puedo mejorarlo con tu ayuda, enséñame y mejoraré todo lo que quieras, Lucía.
—Deberías haber dicho que hace mucho tiempo Alexander; y Mike es un buen tipo, me hace feliz y me hace sentir segura.
Alexander n