Capítulo 66. Has creado y criado a un monstruo
El timbre de la puerta hizo que Lía se estremeciera. Ella echó una última mirada al espejo y se levantó de la silla e ignoró deliberadamente el timbre. Recogió el desastre que había en su habitación, sin prisa y sin calma. La mano le temblaba, por lo que se obligó a relajarse.
—¡Señorita Lía! ¡Señorita!
Los gritos le hicieron dar un respingo. Se olvidó por completo de que los artesanos le habían prometido venir temprano para reunirse con ella.
Lía se apresuró a la puerta, pero no se encontró c