PIERO
Accedí a mi email, aguardando impaciente a que me llegara lo que enviaría Lucio. Segundos después, recibí un lote de imágenes que las abrí de inmediato, dándome de lleno al pecho lo que estaba vislumbrando.
Eran fotografías de Sabrina y ese hombre, acomodados uno al lado del otro en asientos de primera clase de un avión. Luego, en lo que parecía la zona de embarque de un aeropuerto y otras, saliendo del lugar y subiendo juntos a la parte trasera de una camioneta negra. Ella estaba vestida