* * * * * * * * Leo * * * * * * * * *
Salimos de la clínica en la que estábamos veo a mis dos choferes (Santiago y Andres) parados al lado de cada auto que habían traído a la clínica-
—Muchas gracias, Leonardo —escucho a Lorey; y me giro a verla para verla sonriendo
—No ha sido nada —contesto tranquilo al sonreírle yo también.
—Bueno, entonces, ¿nos vamos?
—Cuando ustedes gusten —preciso gentil; y ella sonríe.
—Aunque… ¿nos despedimos aquí, cierto? —cuestiona al colocarse frente a mí.
—Sí, nos