* * * * * * * * Leo * * * * * * * * *
—No sé lo que sea esto, pero está delicioso —comenta mi amigo al haber probado lo primero que se había servido.
—Creo que primero deberías comer todo lo que está en tu boca, antes de tratar de hablar —preciso divertido; y él ríe un poco.
—Leonardo Bianchi —escucho de repente, y aquella voz, por muy extraño que parezca, ya podía reconocer.
Yo sonrío de manera casi inmediara; sin embargo, me torno serio cuando observo a Max viendo detrás de mí. Su mirada era