Mi corazón palpitaba a mil, había llegado a la empresa y a mis nervios se les ocurrió la gran idea de dispararse. Eliot había dejado un mensaje de texto donde me decía que iba a presentarme ante todos, ¿Por qué estaba nerviosa si era un matrimonio falso?
Solté todo el aire retenido y entre al enorme edificio, me sumergi al ascensor y oprimiendo el número 14 que es el último piso, traté de calmar mi corazón con una respiración tranquila pero sentía que iba a salirme por la boca.
—¡Hola Avery!—