El día de la boda llegó y en la casa todo era ajetreo.
La niñera perseguía a los niños que habían decidido comerse varias bolsas de golosinas a escondidas y estaban más activos que de costumbre.
La pobre mujer se veía agotada corriendo por toda la casa detrás de ellos e intentando que se arreglaran.
A Diana le estaban haciendo los últimos arreglos y estaba nerviosa porque Alexander se había marchado muy temprano esa mañana para no verla vestida de novia antes de tiempo.
Se encontrarían en la ig