Su pierna infectada era una fuente de gran preocupación; la infección había avanzado sin tratamiento durante demasiado tiempo. La fiebre alta que había experimentado era un claro indicador de que su cuerpo estaba luchando contra una infección seria.
El equipo médico decidió actuar de inmediato. Primero, abordaron la deshidratación y la anemia. Ariel recibió líquidos intravenosos y transfusiones de sangre para estabilizar estos problemas inmediatos. La hipotermia, aunque preocupante, había sido