—¡¿Cómo te atreviste a dejarla volver a las calles?! ¡¿Cómo te atreviste?!— La rabia se apoderaba de él, queriendo golpear a Norman mientras lo sujetaba del cuello con ambas manos. —¿Es que no puedes cuidarla?— Al ver la falta de respuesta de Norman, este lo empujó hacia atrás, haciendo que Norman chocara a una de las paredes. Se dio la vuelta, con la clara intensión de querer entrar hacia la habitación de Ariel, pero Norman se lanzó tras él, no dispuesto a dejarlo entrar.
—¡No te atrevas!— Le