Damiano
La mirada de Lia sigue el camino que Leila recorrió cuesta arriba, hacia su habitación. Su confesión me toma con la guardia baja, quebrando mis defensas. El sentimiento, el anhelo en su voz ensimismada, me hacen pensar en distintas cosas al mismo tiempo. Acerca de la razón por la cual ha dicho eso.
—¿Qué quieres decir? —me encuentro preguntando, demasiado ansioso por la respuesta que pueda darme.
Lia levanta un delgado hombro con desdén.
—Ella es una mujer libre —susurra —. No t