Damiano
Hace más de una década que mi madre abandonó la manada para ir a la Mansión de las Perlas por elección propia, prefiriendo vivir como viuda en lugar de tener que permanecer en la misma casa que la amante secreta de mi padre.
No la he visto en mucho tiempo. La visité algunas veces, pero no era lo mismo. Aunque mi padre nunca le prohibió regresar al castillo, ella se rehusó a poner un pie aquí mientras él viviera.
Nunca pudo perdonarlo por lo que le hizo.
Pero jamás me inculcó ese