Lia
Por alguna razón que no me explico todavía, termino creyendo en las palabras de Leila.
—Ayúdame a ocultar este libro —digo.
No creo necesitarlo, de todos modos. Damiano no tiene interés en mí de esa forma y yo no me veo haciendo nada de lo que indican esos dibujos.
Leila asiente y juntas encontramos un lugar en mi estante, detrás de un montón de libros de historia que nadie tocaría. No es como que alguien quisiera buscar entre mis cosas un libro así de explícito, y a nadie se le ocu