Capítulo 124. ELLA TE AMA
Damiano
No dejo que su declaración me afecte. O por lo menos, me esfuerzo por ocultarle mis emociones. Le he dado demasiado de mí como para permitirle mantener ese acceso.
En estos momentos, Leila no es más que la mujer que me mintió. Y como Alfa, mi deber es juzgarla, exigirle respuestas y luego decretar su destino.
—Sí, tienes razón —concluyo —. De acuerdo a las leyes, tendría que matarte.
Leila aprieta los párpados con resignación, aceptando esa respuesta como una sentencia.
Su sil