Lia
Un mes después, las cosas marchan mejor de lo planeado. Damiano no ha visitado a Leila a su dormitorio en todo este tiempo, solo la ve cuando ambas estamos juntas o ella está en compañía de alguna criada, nunca a solas.
He cumplido con el acuerdo de dedicarle a Leila una hora al día. No ha habido ningún inconveniente y los criados poco a poco han comenzado a tratarla con decencia, pero sé que todavía se muestran recelosos con su presencia en el castillo, no han bajado la guardia, todaví