Capítulo 108. NO QUIERO ESA VIDA
Damiano
Los guardias nos abren el paso cuando regresamos a la planta donde se encuentra mi esposa. Esta vez nadie se resiste.
Alistair no está haciendo preguntas sobre las condiciones que brindó Lia, así que no tengo nada para decirle, por lo que avanzamos en un silencio tenso. Descubrirá por su cuenta las pautas establecidas de todos modos. No tengo lugar en esa conversación, en ese enfrentamiento. Le corresponde a Lia actuar ahora, solo a ella.
—Entre aquí, Alfa —indico cuando llegamos a