“Callum”, dijo Marcus con voz firme, pero con algo que Callum nunca había oído: duda. “Llevamos demasiado tiempo caminando sobre una cuerda floja”.
Las palabras flotaron en el aire como una acusación, y el corazón de Callum se aceleró. Su mirada recorrió la sala, observando las miradas fugaces que los demás se intercambiaban. ¿Era posible? ¿Por fin empezaban a notarse las fisuras?
Hace unas semanas, esta gente habría hecho cualquier cosa por ayudarlo. Empezaban a dudar de sus decisiones y de su