El punto de vista de Gabriela
Me rocié perfume en el cuello y sonreí ante el espejo. Llevo puesto el camisón más revelador y bonito que tengo en el armario, estoy esperando a mi invitado especial. Miro el reloj de pared y veo que ya son las 11 de la noche.
Alejandro me dijo que vendría a mi habitación cuando mi madre ya estuviera dormida, pero llega tarde. Suspiré antes de tumbarme en la cama y mirar el móvil mientras lo esperaba. Pero me detuve cuando alguien llamó a la puerta y la abrió, lo