El punto de vista de Carmen
Me dirigía al pasillo de la empresa de Alejandro para hablar con él sobre mi hija. Llevaba tres días ignorando mis llamadas y necesitaba hablar con él porque era importante. La secretaria de Alejandro me vio, se inclinó ante mí y me sonrió.
Antes de que pudiera reaccionar, la miré de arriba abajo y me di cuenta de que era joven y sexy. No podía dejar de pensar que tal vez era ella de quien hablaba Alfredo cuando me daba información en secreto sobre la infidelidad de