Mardeli despertó finalmente. Estaba en su cama, no entendía cómo es que había llegado hasta el apartamento después de haber sido interceptada por aquel hombre.
Sospechó de David, lo maldijo en voz baja. Pero había un detalle que no concordaba, y es que, se supone que el somnífero haría efecto inmediatamente en él.
¿Cómo entonces podría ser él, quien la trajo de regreso?
Fue a dejarle el desayuno. Ya habían pasado exactamente veinte días desde que ella misma aceptó el reto de cocinar para él.
Le