Los días pasaban y Mardeli continuaba yendo al apartamento de su vecino con la excusa de que quería aprender a cocinar.
No había vuelto a recibir mensajes amenazantes como aquel, pero aun así tenía miedo.
David le ha puesto un alto cada vez que ella se le insinúa, pero ella no descansará hasta hacerlo caer y destruirlo por completo.
Es último día de la promesa. Al salir de la universidad le entregó un detalle, diciendo que era su premio por haber aprendido a cocinar en el poco tiempo que se dig