La felicidad de Owen no tiene precio, varias lágrimas rodaron por su mejilla y el beso a su chica no se hizo esperar, él deseaba que fuera una niña y sus deseos se han hecho realidad.
—Muchacha, yo te veo demasiado estresada y eso le está afectando a tu hija.
Señor, usted como su pareja debe de mostrarle mucho más afecto, mímela y consiéntala en todo lo que pueda, las caricias suyas le ayudarán mucho a su mujer.
Sugirió la doctora.
—Hermano, espero que tus trucos de conquista también me funcio