172

Un rato después, Eduardo se marchó en su auto, va para la casa donde ordenó que le retuvieran a su padre. Lo encontró amarrado de pies y manos, sentado en una vieja silla de madera.

Su corazón no siente pena por él, esa sed de venganza la tiene desde que era un niño, ahora solo toca llevarla a cabo para que su mente se sienta en paz.

—¡Hijo, has venido a soltarme!, dime que te has arrepentido de hacerme daño. Por favor dímelo hijo.

Imploró.

—¿Acaso tú te arrepentiste de golpear por tantas vec
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App