Luna no supo lo que la chica le respondió, porque al ver la escena de emoción frente a sus ojos y quedando completamente ignorada, sintió una punzada en su corazón y de inmediato ingresó a su habitación.
Al ver esa acción, el hombre despidió a la chica e ingresó siguiendo a su amor.
—¿Así es que piensas que yo viviré bajo el mismo techo que esa mujer? —Le interrogó ella cuando él ingresó segundos después a la habitación.
—¿Y por qué no? —No tiene nada de malo que todos compartamos la casa, por