Owen consiguió hacerle conciencia a su madre. Era injusto que ella continuara aferrándose a un hombre el cual nunca le ha demostrado amor sincero.
—Tienes razón mi muchacho, han sido muchos años que he esperado un cambio por parte de él, pero jamás ha sucedido. —Es hora de abandonar este barco sin rumbo que nomás me está llevando a una tremenda crisis de estrés.
—Me alegro de que por fin lo hayas entendido, mamá. —Ahora vámonos para nuestra casa.
El día de la boda, todos creían que Eduardo no