En la sala de espera se formó una pequeña discusión silenciosa entre la madre y el tío del paciente.
—Es muy tarde, por favor vete.
Suplicó Luna, queriendo hacer magia para que el tío de su hijo desaparezca de su vista.
—Tranquilízate. Te veo muy sofocada desde que hicieron ese llamado ¿Te pasa algo?
—Tonterías, aquí a cada instante están llamando a los familiares de los pacientes.
—¿Se encuentran los familiares del paciente, Gael? —volvieron a preguntar.
Esta vez ella no se detendrá, aunque