Dentro del baño de esa habitación hay un hombre robusto y guapo que se está duchando y gracias a que tenía abierta la regadera no se ha dado cuenta de que hay alguien más en su habitación.
—¡Qué raro, pareciera que ya hubo alguien ocupando esta habitación antes de mí, y la mucama no ha hecho la respectiva limpieza! —exclamo ella con asombro. —Ah, creo que para ser un hotel de cinco estrellas, son demasiado cochinos.
No sé por qué a las personas que cuentan con demasiado dinero les gustan esta