Sebastian
Alemania, Febrero de 2012
Cinco años antes
Salgo de la sala de conferencias, donde mantuve una reunión con los empleados de Decker Enterprise Inc., y camino hacia mi oficina. Louisa –mi secretaria– me sigue detrás haciendo un sonido perturbador con sus tacones con cada paso que da contra el piso de mármol. Tal vez no me molestara tanto si no tuviera un dolor de cabeza de mierda.
Me detengo, logrando que su menudo cuerpo choque con mi espalda y me giro para enfrentarla.
—Lo siento, se