Keira
Capítulo 35
Me despierto con un dolor de cabeza nada normal, pero no me extraña, sabía que pasaría. El espacio a mi lado de la cama se encuentra vacío, pero sé que él sigue aquí, me dijo que estaría dos días en la ciudad antes de volver a Alemania.
Me envuelvo entre las sábanas para bajarme de la cama y pronto me doy cuenta del detalle que Sebastian dejó para mí: un vaso de agua y un envase con analgésicos, la combinación que necesito para aliviar mi cabeza.
«Te espero en la cocina», d