Cory entró en el tranquilo jardín de la mansión, con el fresco aire nocturno agitando las hojas. Se detuvo cuando vio una figura familiar profundamente dormida en uno de los bancos de piedra. Era Kenzie.
Una suave y genuina sonrisa se extendió por su rostro mientras se acercaba, inclinándose para tocarle suavemente la mejilla. —Eres honestamente demasiado hermosa para resistirte —susurró Cory para sí mismo. Superado por sus sentimientos, comenzó a inclinarse para presionar un suave beso en su f