—Olivia —dijo Diana en cuanto la vio entrar a la estancia.
Olivia no pudo ocultar su sorpresa al encontrarse allí no solo a Diana, sino también a Wilson y a la pequeña Queen.
—¡Oliv! —exclamó Queen, corriendo hacia ella. Olivia se agachó ligeramente para recibir a la inocente niña con una cálida sonrisa.
—¿Cómo estás, Queen? —preguntó Olivia, acariciándole el cabello.
—¡Estoy bien! Oliv, ¿por qué ya no vives con nosotros? —quiso saber la pequeña.
—Porque ahora me estoy quedando aquí —respondió