—Por fin. Esta vez la reunión se desarrolló sin contratiempos, señorita. Enhorabuena, ahora los accionistas la respaldan de manera absoluta —elogió Ivy.
—Sí, tienes razón, Ivy. Al fin he sido reconocida oficialmente como comisionada de la corporación MT —expresó Olivia.
—¿No le produce alegría? Disculpe si me tomo una atribución al preguntarlo —observó Ivy.
—No te equivocas, Ivy. No siento alegría ni satisfacción por haber alcanzado esta posición. Todo era mucho más reconfortante cuando mi abue