—Mmm... ¿así que a partir de esta noche dormiremos juntos? —preguntó Olivia, ya sentada al borde de la cama.
—Sí. Ya estamos casados, ¿no? Lo normal es que durmamos en la misma habitación —respondió Zayden mientras caminaba hacia el cuarto de baño.
—Mmm, supongo que sí —asintió Olivia.
—Mañana por la mañana trasladarán tus pertenencias aquí. Ya se lo notifiqué al mayordomo —añadió Zayden antes de entrar al baño.
—«¿Acaso pasaremos a algo más?» —murmuró Olivia para sí misma, imaginando cómo serí