—Avísame si hay algo que no entiendas —dijo Zayden.
—Está bien. Pero... ¿de verdad mi escritorio tiene que estar aquí? ¿En la misma oficina que tú? —preguntó Olivia.
Se encontraba en la corporación Sanders y su mesa había sido colocada en el mismo despacho de Zayden, solo que en una esquina opuesta. Sin embargo, debido a la distribución, ambos quedaban perfectamente de frente, capaces de cruzarse la mirada en cualquier momento.
—¿Por qué? ¿Te molesta compartir oficina conmigo? —inquirió Zayden,